El valor de una idea no tiene que ver con la sinceridad del hombre que la expresa. Realmente, hay muchas probabilidades de que la idea sea interesante en proporción directa con el carácter insincero de la persona, pues en este caso no estará coloreada por ninguna de las necesidades, de los deseos o de los prejuicios de aquélla. Sin embargo, no me propongo discutir cuestiones políticas, sociológicas o metafísicas con usted. Prefiero las personas a sus principios, y prefiero antes que nada en el mundo a las personas sin principios.
Los principios
Febrero 17, 2008 · Dejar un comentario
Categorías: El retrato de Dorian Gray · Oscar Wilde
Etiquetado: Las personas y sus principios
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