Archivo de la categoría: Mi tío Oswald

El Voyeurismo

El acto de la copulación es como el de hurgarse la nariz. Está muy bien cuando es uno mismo quien lo hace, pero para el espectador es un acto singularmente carente de atractivos.

Los hombres muy ricos

Comprobará que los hombres muy ricos son casi siempre feos, toscos, ignorantes, desagradables. Son bandidos y ladrones, auténticos monstruos. Piense en la mentalidad de los hombres que se han pasado la vida entera amasando un millón tras otro: Rockefeller, Carnegie, Mellon, Krupp. Esos son los antiguos. Y los actuales son igualmente desagradables. Todos horribles. Y se casan siempre con mujeres muy bellas, mientras que ellas les eligen porque son millonarios. Esas mujeres tan bellas tienen hijos horribles e inútiles, los únicos que pueden darles sus feos y avarientos esposos. Esas mujeres acaban odiando a sus maridos. Se aburren. Se distraen solamente con la vida cultural. Compran cuadros de pintores impresionistas y van a conciertos de Wagner.

La riqueza

La riqueza abundante, si no es heredada, se adquiere generalmente por uno de estos cuatro métodos: mediante embustes, talento, inspiración en el juicio o suerte.